Transformación digital para gigantes

In The News : abril 2, 2019

*Ybrahim Guanaguanay

La transformación digital ha llegado y trajo grandes oportunidades para que casi todas las industrias evolucionen y lideren el cambio. En los servicios financieros, los clientes están acelerando el proceso al llevar a los sistemas actuales a sobrepasar sus límites y llegar a nuevas fronteras. La banca como la conocemos está enfrentando su momento más difícil en los últimos 200 años desde su creación, un momento crítico de evolución o desaparición.

En el pasado, cayeron gigantes. Goliats como Blockbuster no fueron lo suficientemente rápidose y fueron vencidos por competidores ágiles. Los bancos se ven amenazados por la aparición de nuevos actores como tecnologías financieras, “gigantes” tecnológicos ágiles e incluso sus propios bancos digitales de evolución ligera.

En el mercado norteamericano, en particular, hay un gran espacio para desarrollar esta mentalidad. El 30% de la población no usa bancos ni servicios financieros, y el 70% restante que tiene una cuenta bancaria no ahorra dinero. Alrededor de un 20% de los pagos todavía se hacen con billetes y monedas físicas y, según el informe de 2017 de la Corporación Federal de Seguro de Depósitos (FDIC, por sus siglas en inglés), 6,5 millones de hogares no tienen relación alguna con bancos. Pocos países en el mundo tienen un mercado bancario con tanto potencial como el de los Estados Unidos.

Para corroborar este prometedor escenario digital, para 2025 alrededor de 20 mil millones de dispositivos estarán conectados, el equivalente a casi el triple de la población global. Y solo en los últimos dos años, estos dispositivos han generado el 90% de los datos que ya fueron producidos.

Los bancos tienen tres caminos posibles en este panorama. El primero es el antiguo, crear un altamente costoso equipo de expertos bancarios y un equipo de desarrolladores para crear su propia plataforma, lo cual requerirá invertir una considerable cantidad de tiempo al emparejar tecnología, innovación y actividades bancarias en una estructura bancaria muy estática.

El segundo es obtener un sistema de Core que se ajuste mejor a los procesos y la definición del banco, ajuste sus procesos a lo que el sistema permita e intente adivinar el futuro (pagos, necesidades, mercado, canal, entre otros) y diseñe productos y servicios hoy que satisfagan necesidades futuras. En definitiva, los bancos pueden elegir entre tener una versión digital de un sistema tradicional o tener una capa digital sobre un sistema tradicional.

Con estos dos métodos, el cliente final obtiene una experiencia limitada y su participación resulta casi inexistente. Todos son y se llaman prácticamente iguales.

El último camino, el de transformación, sitúa al banco con su sistema de base como una compañía basada en plataforma, la misma estrategia utilizada por Netflix, Facebook y Uber con notable éxito. Esto significa que las compañías proveen servicios para otros de interacción con la plataforma y usted define y respalda diferentes productos y procesos corporativos como si fueran piezas atómicas que conforman modelos más complejos. En este escenario, los bancos pueden redefinir modelos corporativos existentes y crear nuevas estrategias de monetización al ser parte de un ecosistema más grande.

Este plan permite a los bancos mantener su lugar como proveedor de servicios de confianza, presentar APIs abiertas para interactuar con clientes, socios comerciales e incluso otras plataformas, y diferenciarse no solo en la oferta de productos y servicios sino también en la integración y el apalancamiento.

Desde una perspectiva personal, los diferenciadores clave actuales para los bancos y lo que deben lograr sus plataformas, de una u otra manera, son la capacidad de adaptar sus productos y servicios clásicos a las nuevas condiciones de mercado, ser suficientemente flexibles para aplicar nuevas regulaciones, ser ágiles para localizar nuevos clientes con poco tiempo para dedicar al mercado, estar abiertos a la interacción en ecosistemas abiertos, asegurarse de proteger el activo más valioso de los clientes, sus datos, y ser altamente eficientes para brindar atención a la mayor cantidad de gente y de hacerlo mejor.

Ahora es el turno de una de las industrias más establecidas y tradicionales de hacer frente a la transformación digital. Y la historia nos ha estado enseñando una lección importante para tener en mente: no sobrevive quien sea más fuerte sino quien sea más adaptable.

*Ybrahim Guanaguanay es Head de Cyberbank Core en Technisys.

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